A parte del super machismo de la imagen, el tocadiscos y los altavoces con sus ruedecicas tienen su qué. En cuanto a la situación y el tipo de anuncio… esto también era vintage, ¿a que no mola tanto?
O para esos preadolescentes que descubrimos el Nickelodeon cuando nuestros padres pusieron el satélite digital en casa o que pudimos rascar Los Rugrats en la Forta.