En Hipsterland, la moneda oficial es el Dollar Hipster, en el que aparece un Lincoln gafapasta que dice: » me gustaba la gente negra antes de que fuera cool».
No os voy a hacer un infomercial a lo Billy Mays de lo engorroso que es poner un papel pintado en casa y alardeando los beneficios de este rodillo que ya te hace los dibujitos sobre pared para incitaros a su compra, pero me encantaría.
Lo último en bicicletas hipsters es que éstas no tengan pedales, sino que funcionen con impulso, como las mini motos o mini camioncitos de cuando tienes un año. ¡Bravo!