Chica de Instagram, la próxima vez que poses en una foto comiéndote un cupcake y ofreciendo otro a la cámara con cara de «Ops, estoy cometiendo un dulce delito», acuérdate de esta foto y proyecta mentalmente lo ridícula que eres.
HAA-HAA! Tú crees que llevando el corte de pelo con los laterales rapados y todo el pelocho arriba te hace parecer un cantante de indie cool, pero al final terminas pareciéndote al dictador de Corea del Norte o a un raro personaje de The Simpsons. Piénsatelo bien.