Dentro de nuestra sección de «Conciertos que no me perdería por nada del mundo mundial» se encuentran estos tres calaveras en la cafetería/galería de arte de su barrio. Su grupo se llama «El bigote de Stalin» (ojo, me lo invento) y en acústico tienen que sonar aún mejor.
Molar es salir con la misma ropa (y casi con las mismas gafas) durante 40 años en la foto del anuario del instituto en el que trabajas. Profesores así de molones ya no quedan. Es curioso ver como aún va a la moda, el colega.