En los estudios mini de los modernos urbanitas hay que ahorrar espacio como sea. Esta mesa con sillas que se mete en la estantería es la caña. Perdón, es cool.
Aunque mola más recolocarse las gafas de pasta con el dedo corazón, haciendo así un fuck off como el que no quiere la cosa a todos los presentes. Nos gusta esta chica.