Nuestro joven hipster por excelencia está triste porque escuchó una canción de su grupo indie sub pop folk en un anuncio de coches y cree que su vida ya no tiene sentido. Jode, ¿eh?
Si de verdad quieres torturar a un hispter, mételo en un coche, echa el cerrojo y pon Justin Bieber como si no hubiese mañana. Confiesa su crimen en 1 minuto.