Todos sabemos que la afición número 1 de los hipster es llamar la atención y que todo el mundo les mire, por eso van por la vida con bicicletas de dos pisos y tal.
Esta fotografía muestra que Paul McCartney fue el primer hipster tal y como lo conocemos ahora, con barba larga, jersey estampado, cámara de fotos retro, bebiendo café… postureo total. El inventor. A él se lo debemos. Un bratso.
Dentro de nuestra sección de «Conciertos que no me perdería por nada del mundo mundial» se encuentran estos tres calaveras en la cafetería/galería de arte de su barrio. Su grupo se llama «El bigote de Stalin» (ojo, me lo invento) y en acústico tienen que sonar aún mejor.