Sabes que eres hipster cuando llevas gafas de pasta en degradado de negro a transpante, una barbapatilla y una chaqueta Adidas retro que te has comprado en una tienda de segunda mano de la calle Tallers.
Nunca sabremos si este individuo es un chico hipster que se hace fotos irónicas con el cuadro de Jesucristo o un rarito de la hostia, que no se cmabia la ropa desde los años 80, ultracatólico torturado que vive con su madre…