En aquella época en la que no había Minions, los niños de a pie soñábamos con los Gnomos y luego ya Amélie nos abocó a ellos si remedio alguno, por eso me muero muertísima por estos zapatos cuyo tacón es un gnomo. ¿y tú?
¡Válgame! Que me caiga mueeerta aquí mismo si no le prefiero de Drogo antes que de hipster. Hay actores que en su vida real se echan a perder, eh. Penica.