Los reconocerás por su camadería hijoputesca, por su actitud de no importarles nada, alguno te ofrecerá un poco de droja para ligar contigo… No les hagas caso, solo son wannabees que van del palo en festivales.
Entre las gafas de pasta y el pelaje en el cuello de su «parca» Jim Carrey se aproxima cada vez más a un look hipster que ya medio experimentó en nuestra amada e idolatrada The Eternal Sunshine of the spotless mind.