Somos una banda hipster y hacemos llegar a nuestros fans al orgasmo cósmico musical en un restaurante de comida rápida Indio, porque las salas de conciertos son demasiado mainstream, y hay que desacralizar el escenario.
¿Quieres dejar la Polaroid en los años 60 y empezar a tocarte la barbilla con cara de estar oliendo pedos, como hace todo el mundo, mientras mira un cuadro que no hay por donde cogerlo? Gracias.