Cuando ser hipster era un presente rotundo y no había otra alternativa. Las chicas iban con flequillo rebequita y camisita a cuadros y los chico con cazadora porque no quedaba más remedio. Qué tiempos aquellos.
Los hipsters no tienen teclados de ordenador, tienen máquinas de escribir vintage conectadas con un cable enrollao de teléfono a un aparato al que llaman ordenador. Y no le habléis del wireless que les da un telele.