Con toda esta ingesta de azúcar no habrá quien te pare en la oficina y más aún si es tu último día de curro antes de las vacaciones… No pares, sigue sigue.
Es genética, estética, ideológica y papanatísticamente imposible ser más hipster gafapssta que Woody Allen y sus reencarnaciones en múltiples personajes, como por ejemplo, Harry. Imposible. Totally.