Es super considerado lo de pensar en la vida de las bolsas, en serio. Pero puesto a ser una bolsa de un supermercado, es mejor ser una bolsa amarilla de una librería molona con un mensaje molón. Asi que sscht.
Ayudad a este pobre niño, sus padres son hipsters y le visten así y le obligan a hacerse fotos y subirlas luego a un blog de moda infantil. ¡Liberad a Romeo!